Enedina Arellano Félix, hermana de los fundadores del Cártel de Tijuana, que en las últimas dos décadas del siglo pasado levantaron un auténtico imperio de las drogas, tuvo en la década de los noventa una ostentosa boda y despedida de soltera que reunió a la “crema y nata” de la sociedad tapatía. Ambos eventos, incluso, fueron cubiertos por la prensa.

La también apodada “narcomami” celebró su despedida de soltera en la casa de una mujer llamada Araceli Gálvez Flores, quien vivía en la calle de Perla, en el fraccionamiento de Residencial Victoria, en Zapopan, Jalisco.

“Todas las parejas concurrentes paladearon la exquisita cena que su gentil anfitriona les sirvió en el salón comedor de su casa, y que estuvo rociada abundantemente con refrescantes bebidas preparadas y generosos vinos de mesa”, reportó en aquel entonces “El Informador”, diario con sede en la ciudad de Guadalajara.

“Para el nuevo hogar de los homenajeados, los invitados llevaron como obsequio los imprescindibles blancos”

De acuerdo con una segunda nota del mismo periódico, publicada en 1985, el enlace nupcial de Enedina Arellano Félix y Luis Raúl Toledo Carrejo, un empresario que presuntamente lavó dinero para el Cártel de Tijuana, tuvo lugar en la Parroquia de Nuestra Señora de las Victorias.

“A las diecinueve horas un conjunto de cuerdas principió con sus sacras ejecuciones, mismas que acompañaron los más sublimes instantes de eucaristía; además los lirios fueron los elegidos para bordear el sendero central alfombrado por el que desfiló todo el elegante cortejo”, describió “El Informador”.

Enedina Arellano, según el periódico, lució “radiante” con su “exclusivo ajuar de bodas, de estilo romántico confeccionado con organza y encaje rebordado, con su talle ajustado y peto largo en ‘V’, cauda media y mangas ajustadas con aletilla de encajes”.

Otra de las hermanas del clan criminal, Alicia María Arellano Félix, se presentó con un “sobrio modelo de coctel realizado con seda estampada en negro y gris, ornándose con brillantes y perlas”.

“Al concluir el acto religioso, los recién casados fueron el centro de las efusivas demostraciones de afecto de aquellos que los estiman sinceramente, y un poco después los nuevos esposos partieron con rumbo a las paradisíacas playas del Caribe en donde se iniciará su luna de miel”, reportó el medio.

Enedina Arellano Félix, alias “Narcomami”, asumió el mando del Cártel de Tijuana en 2002 luego del asesinato o captura de todos sus hermanos en medio de la cruenta guerra contra el Cártel de Sinaloa del Chapo Guzmán.

Junto con su exesposo, Enedina presuntamente administró varios negocios -incluyendo una cadena de farmacias y una empresa de bienes raíces- utilizados para el lavado de dinero del cartel.

Fuentes citadas en 24 Horas dijeron que Enedina supervisó la evolución del cartel, que pasó de ser un grupo extremadamente violento a una “pseudo empresa”. Ella favoreció las alianzas con otras organizaciones, incluyendo a los traficantes de drogas de Colombia, por encima de la violencia.

Aunque actualmente no hay indicios de que el cártel desafíe el mercado de los capos de Sinaloa, ella prefiere llevar un grupo criminal con los menores enfrentamientos posibles.

“Es una mujer que habla poco y evita las excentridades de otros capos y suele levantarse muy temprano”. En 2003 el periodista asesinado, Jesús Blancornelas, escribió que siempre había asesorado a sus hermanos con el lavado de dinero.

Muchos aseguran que el historial sangriento de sus hermanos la ha hecho ser escurridiza, mecánica, discreta e inteligente. “No es la matona cruel ni la dama obsesionada por el poder y la belleza”.

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