La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas implicadas en la planificación y ejecución de la sustracción de un menor de 13 meses que tuvo lugar el pasado jueves 13 de octubre en el parking del Monasterio de Piedra, ubicado en la localidad de Munébrega (Zaragoza).

Los hechos ocurrieron sobre las 18.40 horas, cuando la madre del bebé se encontraba con el niño y un familiar en el citado lugar. En ese momento, el padre y el abuelo del niño se aproximaron a ella y, tras un violento forcejeo, durante el cual se produjo una agresión a la mujer, se llevaron al menor dejando a la madre tirada en el suelo y huyendo en un vehículo.

La Guardia Civil estableció un amplio dispositivo para la detención de los autores y la localización del menor. Al mismo tiempo la madre del bebé fue trasladada a un centro hospitalario donde fue atendida por el personal sanitario. Los investigadores tuvieron conocimiento de la posible ubicación de los autores en la localidad madrileña de Parla, en un domicilio ajeno a la familia paterna del bebé. En este domicilio, a las 14.00 horas del pasado viernes, los agentes detuvieron al padre, al abuelo y al amigo de confianza y recuperaron al menor.

El bebé en el momento de su localización se hallaba en buen estado y fue asistido por personal sanitario de inmediato. Tras las primeras detenciones, esa misma tarde se procedió a la localización y detención de una cuarta persona, la abuela paterna del bebé.

Tras el análisis de la información obtenida en la investigación, se pudo determinar que los hechos fueron planificados por la familia paterna del bebé, contando con la ayuda de un amigo de confianza para llevar a cabo la sustracción así como del asesoramiento de un abogado que estaba al corriente de las intenciones de los implicados en este hecho.

El padre y expareja de la madre del niño, separados recientemente, tras tener conocimiento del lugar donde se encontraba ella junto con su bebé, se trasladó a Zaragoza con el abuelo paterno el martes 11 de octubre. El jueves, una vez localizada la madre del bebé, sustrajeron al niño de forma violenta y huyeron del lugar en un vehículo propiedad del progenitor, hasta la localidad de Parla. Allí se alojaron en el domicilio del amigo de confianza, el cual le habría proporcionado no sólo la vivienda, sino también toda la infraestructura necesaria para ocultar a los autores materiales de los hechos durante un período de tiempo indeterminado que permitiera realizar las acciones necesarias para tener una coartada que evitase su localización.

Facilitó incluso un vehículo y un garaje donde estacionar el turismo usado en la comisión del ilícito para eludir su localización. Además de un teléfono móvil a través del que se pondría en contacto con otros componentes de la familia para hacer de enlace, todo ello con la finalidad de ocultar al bebé e impedir la localización del mismo por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Este amigo se encargaría además de la adquisición de lo necesario para el cuidado del niño mientras el padre y el bebé se ocultasen en su vivienda.

La abuela paterna sería la encargada de proporcionar el apoyo económico para el cuidado del bebé, así como la persona que ponía al corriente de lo que iba sucediendo a un abogado el cual, además de ser conocedor de las intenciones de estas personas, habría estado asesorando la manera de llevar a efecto la sustracción del menor y que todo aparentase legalidad, así como la forma de eludir la justicia. Este abogado cuando fue informado por parte de la familia de la conveniencia de llevar al bebé ante un médico, llegó a aconsejarles que no lo hicieran puesto que esto podría suponer más problemas para el progenitor.

Un hermano del padre del bebé, además de asesorar de los movimientos a seguir para no ser detectados, se iba a encargar de editar y manipular posteriormente unas imágenes con la finalidad de que pareciese que la madre del menor fue la persona que habría montado un espectáculo tras haberse arrepentido de dejar al niño con su padre.

El abuelo y el padre del bebé ingresaron en prisión por delitos de integración en grupo criminal, sustracción de menores y lesiones. La Guardia Civil continúa con la investigación para la localización de una quinta persona cuya participación habría sido necesaria en esta trama familiar.

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