En noviembre de 2021, Narcodiario daba cuenta de una operación conjunta de la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera que se saldó con la interceptación de un velero con cerca de cinco toneladas de hachís que, tras el pesaje, se han cifrado en algo más de 4.000 kilos. La Audiencia de las Islas Baleares y sus tribunales de instrucción han dado un ejemplo de rapidez, pues menos de un año después, los dos presuntos narcotransportistas están en el banquillo. Este lunes comienza un juicio que podría resolverse por la vía de la conformidad, pues las penas que exige el fiscal de forma provisional (seis años de cárcel para cada uno) podrían verse reducidas, tal vez hasta el punto de que ninguno de los acusados tenga que volver a ingresar en prisión.

El operativo, que se desarrolló en su fase final a unas 67 millas de las costas de Cartagena (Murcia), partió de investigaciones conjuntas de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Baleares y de la Policía Nacional. Ambos cuerpos concluyeron la constatación de la existencia de esta organización criminal y su intención de transportar a costas españolas, por vía marítima, una gran cantidad de droga. Para ello utilizarían una embarcación deportiva tipo velero, de nombre ‘Floriana’, con pabellón de la República de Polonia. Según investigaciones previas, la embarcación ‘Floriana’ tenía en el año 2020 el nombre de ‘Salacia’ y pabellón de Países Bajos. Estas investigaciones culminaron en marzo de 2020 con el abordaje de otra embarcación, llamada ‘Phase One’, con más de cuatro toneladas de hachís en su interior.

Tras esta operación, las pesquisas realizadas por los investigadores llevaron a descubrir que el velero ‘Salacia’ esperaba en aguas de la Isla de Cabrera al ‘Phase One’ y abandonó las aguas de Baleares tomando rumbo este. Estos hechos indicaban a los investigadores que dicha ‘huida’ estaba relacionada con la aprehensión del hachís y determinaron la estrecha relación que unía a ambas embarcaciones y a sus tripulantes, que permanecieron a la espera de recibir nuevas instrucciones de la organización criminal. Después de estos hechos, la embarcación cambió de nombre y pabellón, registrándose en Polonia. Se trata de una práctica habitual de las organizaciones criminales, destinada a hacer perder el rastro de la embarcación a los investigadores y no levantar sospechas sobre sus actos ilícitos.

No obstante, esto no evitó que la embarcación fuera controlada y detectada nuevamente a su entrada en aguas de Baleares por funcionarios de la Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera de Palma de Mallorca y de la Policía Nacional, realizando desde ese momento un seguimiento continuo de la embarcación por medios marítimos y aéreos. A última hora del día 20 de noviembre de 2021, los medios aéreos del Servicio de Vigilancia Aduanera confirman que dos embarcaciones semirrígidas se aproximaron al velero ‘Floriana’, para suministrarle la carga de droga posteriormente aprehendida. Se trataba de las clásicas narcolanchas que, desde Marruecos, trasladan la droga hasta España, en ocasiones con transbordo en altamar, como ocurrió en este caso.

Ante tales hechos, inmediatamente se ordenó a la tripulación del patrullero ‘Abanto’ de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria que se dirigiera a la posición estimada del velero para su abordaje y confirmación del trasbordo de drogas. A las 2.15 horas del día 21 de noviembre, a unas 70 millas al sureste de Cartagena, la dotación de presa del patrullero ‘Abanto’ abordó el velero ‘Floriana’, confirmando que transportaba más de 100 fardos, de los habituales para ocultar la resina de hachís. Tras ello se procedió a la detención de sus dos tripulantes como presuntos responsables de un delito de contrabando y un delito contra la salud pública. Este lunes, 24 de octubre de 2022, menos de un año después, los dos narcotransportistas podrían conocer ya su sentencia, siempre y cuando reconozcan unos hechos que, por otra parte, parecen plenamente acreditados.

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