Autoridades de la Policía de Control de Drogas de Costa Rica con competencias en la terminal portuaria de Limón, la principal del país centroamericano, detectaron la presencia de un camión que les resultó sospechoso en una de las zonas destinadas a la carga de mercancía para su exportación hacia Europa.

Los servicios aduaneros y la policía de fronteras, en coordinación con el Ministerio de Seguridad Pública, procedieron a la detención del conductor del vehículo tras inspeccionarlo y comprobar la presencia de varios sacos que contenían un total de 815 paquetes de un kilo de cocaína cada uno de ellos. El destino de la droga era el puerto de Amberes, en Bélgica. El sospechoso ya ingresó en una cárcel costarricense.

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