Agentes de la Policía Municipal de Madrid que operan en labores de seguridad y vigilancia de las zonas más concurridas de la capital se encontraron este domingo una imagen que, incluso con su experiencia, les resultó sorprendente. Ocurrió en el cementerio de Carabanchel, donde cuatro personas habían llegado con un auténtico arsenal bajo el brazo, entre armas de fuego y armas blancas.

En concreto, las citadas personas, que quedaron detenidas, portaban hasta tres pistolas con sus respectivos cargadores y de distintos tamaños, además de varios cuchillos y navajas de gran tamaño, además de bastones preparados con pequeñas lanzas en la punta. Todo ello pasó a manos de las autoridades policiales, que lo entregarán al juez.

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