En el aeropuerto de Sofía, en Bulgaria, agentes del departamento antidroga de la Aduana llevaron a cabo una inspección como resultado de una selección de un envío de carga, que representaba doce grandes botes con una sustancia en polvo sospechosa con un total peso de 352 kilos. La carga, procedente de la India a través de Frankfurt, Alemania, tenía un destinatario específico: una empresa farmacéutica de la ciudad de Sofía, propiedad de un ciudadano extranjero. Cuando se abrió uno de los botes, se encontró que contenía una sustancia blanca en polvo. Se realizó una prueba y dio positivo por ketamina.

Los funcionarios de aduanas detuvieron el envío y lo dejaron para su almacenamiento en un depósito bajo control aduanero. Se solicitaron los documentos y permisos necesarios conforme a la Ley de Control de Sustancias Estupefacientes y Precursores. En el momento de la inspección buscaban una licencia o permiso para la importación, exportación o tránsito de un envío que contenga 300 kilos de clorhidrato de ketamina, algo que no fue proporcionado a las autoridades aduaneras.

A finales de septiembre, días después del hallazgo, un equipo conjunto de la Agencia de Aduanas y la Agencia Ejecutiva de Medicamentos visitó el almacén de la empresa receptora especificada en los documentos adjuntos. En el lugar, los inspectores constataron que la bodega ubicada en el domicilio se encuentra deshabitada y, según carteles colocados, se encuentra en proceso de venta por parte de su propietario.

Se realizaron operativos de búsqueda adicionales y se estableció que el almacén de la empresa no operaba bajo el permiso de comercio al por mayor de medicamentos emitido por la Agencia Ejecutiva de Medicamentos y en la dirección indicada como el domicilio social de la empresa, desde marzo de 2022 alberga otro empresa. El clorhidrato de ketamina es una sustancia incluida en la lista III para clasificar plantas y sustancias como estupefacientes y el caso fue denunciado a la Fiscalía de la ciudad de Sofía, que inició la instrucción preliminar.

Esta es la mayor cantidad de esta sustancia incautada por la Agencia de Aduanas. El cargamento con un peso neto de 300 kilos de ketamina es suficiente para producir dos millones de dosis para el mercado negro. La ketamina se usa principalmente en medicina veterinaria, pero se vende ilegalmente en la calle, la mayoría de las veces en forma de polvo.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.