Autoridades de República Dominicana, previa conexión con la unidad de Fugitivos de la Policía Nacional (y esta, a su vez, con los Mossos d’Esquadra de la Generalitat de Cataluña) detuvieron a Javier Segura, alias Trapero, uno de los narcotraficantes españoles más buscados y que vivía en un resort de Punta Cana, en la provincia de Altagracia, disfrutando del Caribe mientras hacía uso de su dinero ilícito con una identidad falsificada.

Segura huyó del país poco antes de conocer el fallo del Tribunal Supremo por la causa en la que se le atribuyó el robo de 200 kilos de cocaína extraídos del puerto de Barcelona, que elevaba su pena de cárcel hasta los 12 años y medio. Siete años después de aquello y siguiendo la pista de los viajes de su hijo menor a Punta Cana, los Mossos consiguieron centrar el lugar en el que se ocultaba el narcotraficante. Algunas fuentes apuntan a que uno de sus antiguos socios habría aportado información valiosa sobre su ubicación.

“Mientras haya picos y maderos con hipotecas, estaremos tranquilos”. Esta frase fue reproducida por los medios de comunicación españoles durante el proceso por narcotráfico, saliendo supuestamente de boca del ahora detenido. En el operativo fueron detenidos siete guardias y dos policías, todos ellos absueltos en el Supremo por falta de pruebas. 

La caída de Segura fue ya hace algunos meses, después de detectar un Maserati de su propiedad que recogía a su hijo en el aeropuerto para llevarle al resort de Playa Bávaro en el que residía. Le atribuyen, además, la posesión de hasta tres inmuebles en la zona. El siguiente paso será su llegada a España en extradición para el cumplimiento de la pena de prisión que tiene pendiente.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.