La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha seguido con el combate inédito al Cártel de Sinaloa en el último mes y sumó ocho narcolaboratorios más a la lista de aseguramientos, localizados en el bastión del grupo criminal.

De acuerdo con el reporte de la dependencia militar, los decomisos fueron en días consecutivos en el municipio de Culiacán, Sinaloa, así como en Tamazula, Durango, que conforman la extensión del Triángulo dorado del narco en el norte de México.

Los operativos de la Sedena se realizaron los días 15, 16 y 18 de julio recientes. Estos centros de producción de drogas sintéticas se localizaban entre parajes boscosos y aunque se incautaron miles de litros de precursores químicos, no hubo personas detenidas o enfrentamientos.

“Derivado de los trabajos de inteligencia, la planeación operativa y el seguimiento de los resultados obtenidos, personal del Ejército Mexicano determinó que era necesario continuar con su despliegue”, informó la institución castrense.

Soldados arribaron a los poblados Corral Viejo, las Juntas y los Cedros, en la alcaldía de Culiacán. Pero también acudieron a Jala, en la zona duranguense de Tamazula, donde estaban los narcolaboratorios clandestinos.

Los reconocimientos terrestres permitieron ubicar veredas, olores diferentes a lo habitual e indicios que originaron que personal militar instalara perímetros de seguridad y el resto de la fuerza procediera

 

El 15 de julio fueron decomisados tres narcolaboratorios. Un par de ellos en Sinaloa y el otro en Durango. Los dos de Culiacán fueron en Corral Viejo, donde localizaron 600 litros de ácido sulfúrico; nueve reactores de síntesis orgánica; 12 condensadores; 650 litros de acetona; 550 litros de cianuro de bencilo.

Ya en Tamazula había 1,300 litros de ácido fenilacético; 500 litros de cloruro de bencilo; 500 litros de etanol; 500 litros de ácido clorhídrico; 400 litros de tolueno; 220 kilos de cianuro de sodio; siete reactores de síntesis orgánica; y dos inversores de frecuencia variable.

Al día siguiente continuaron los operativos en el Corral Viejo, donde hallaron otro reactor de síntesis orgánica y condensador; mientras que en el quinto narcolaboratorio de las Juntas había 675 kilos de sosa cáustica: cinco condensadores; y cuatro reactores de síntesis orgánica.

El 18 de julio, la Sedena registró 825 kg de sosa cáustica; 100 litros de cianuro de sodio; ocho condensadores; y seis reactores de síntesis orgánica. Todoe en el sexto centro clandestino. Nuevamente, en el Corral Viejo los soldados aseguraron 350 litros de ácido sulfúrico; 250 litros de tolueno; y un reactor de síntesis orgánica.

En el último narcolaboratorio de los Cedros incautaron 1,750 kg de sosa cáustica; 10 reactores de síntesis orgánica, y tres destiladores. Todo ello fue puesto a disposición de las autoridades ministeriales de la federación, para las investigaciones correspondientes.

Hasta el pasado 17 de julio, la Sedena había contabilizado más de 780 laboratorios clandestinos asegurados en el estado de Sinaloa en la presente administración de López Obrador.

Culiacán, donde ocurrieron los aseguramiento, es considerado bastión de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López, los llamados Chapitos, hijos del exlíder condenado a cadena perpetua en EEUU: Joaquín Guzmán Loera, el Chapo.

Tamazula también es bastión del Cártel de Sinaloa y la última de esas regiones se encuentra en el llamado Triángulo Dorado del narcotráfico, donde por décadas el grupo criminal se ha resguardado para la siembra de marihuana y amapola, aunque parte de esa serranía le sirve para ocultarse y establecer laboratorios para producir drogas sintéticas.

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