Empleados de una radiodifusora, trabajadoras de tiendas de conveniencia, transeúntes, un niño y dos reos están entre las 11 personas asesinadas por pandillas ligadas al Cártel de Sinaloa que desataron la tarde de jueves negro en Ciudad Juárez.

A más de 24 horas de que la urbe fronteriza se sumiera en una ola de narcoterror, familiares han ido a reconocer los cuerpos de sus seres queridos para reclamarlos y darles el último adiós, presos de la violencia criminal que inició en el centro carcelario por el bando de los Mexicles.

La Fiscalía de Chihuahua reportó que el último de los contabilizados en el saldo fue un menor de 12 años, privado de la vida luego de que sicarios dispararon contra un Circle K y donde hubo tres personas heridas más en la avenida Óscar Flores.

No se ha informado la identidad específica del niño, salvo que se encontraba al interior del local, junto con empleados que atendían la venta. Por la edad se supone que iniciaría la escuela secundaria, en el paso de la niñez a la adolescencia que se vio frustrada por los grupos del narco que provocaron el caos.

 REUTERS/Jose Luis Gonzalez

Hasta la tarde de este 12 de agosto, las autoridades confirmaron que dos mujeres murieron adentro del Bip Bip, atacadas por criminales que arrojaron bombas molotov e incendiaron la tienda. Se trata de María del Refugio Gómez Ramírez de 54 años y Saira Janet de Santiago Castro de 18.

Los primeros informes señalan que la mujer mayor era trabajadora del establecimiento y la joven recientemente acudía a elaborar una solicitud de empleo para ganarse la vida en ese lugar. Sus conocidos las habían contactado por teléfono, pero no respondían, y al llegar al sitio, solo las encontraron como víctimas. Ambas murieron por intoxicación al respirar el humo de las llamas.

Mary fue recordada como una mujer amable, dedicada a su trabajo. Los clientes reconocían su carisma y el buen trato, pues en ese negocio también laboran su esposo e hijos, según medios locales. A las afueras del Circle K prendieron veladoras para recordarla.

Un hombre que iba caminando por la banqueta fue asesinado en el Fraccionamiento Parajes de Oriente, aparentemente al azar. De acuerdo con versiones locales, el cuerpo del sujeto de edad joven quedó frente a puestos de comida.

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El hecho ocurrió justo en el cruce de las calles Desierto de Magreb y Custodio de la República, según reportes policiales. La víctima intentó escapar corriendo, pero fue alcanzado y asesinado a quemarropa, mientras los agresores se dieron a la fuga en un automóvil que los esperaba en la esquina.

Las autoridades tampoco han ofrecido mayores detalles sobre la identidad de esta persona, pero su cadáver seguía bajo resguardo del forense. El atentado se registró luego de que en las colonias cercanas fueran incendiados dos autobuses estacionados.

Otras balaceras, quemas de locales, ataques contra gasolineras e intercepción de automovilistas seguían a la par en diversos puntos de Ciudad Juárez. La policía y el Ejército no pudieron frenar los narcoataques, cuando ya habían notado que los pandilleros seguían cobrando factura a la población inocente por sus disputas internas.

José Manuel Balderas Ruiz circulaba en una camioneta negra tipo pick up sobre la avenida Teófilo Borunda, en el cruce con el bulevar Óscar Flores. El señor de 54 años conducía al lado de una parada de camiones, cuando fue sorprendido por sicarios que dispararon de todos lados.

Así se vivió la jornada violenta que terminó con saldo de 12 personas asesinadas en Ciudad Juárez

El vehículo quedó con impactos de bala en el vidrio frontal y las puertas laterales. Los testigos señalan que fue rodeado y atacado por en repetidas ocasiones. El tránsito quedó suspendido en esa zona, mientras que el cuerpo era retirado por agentes periciales.

Trabajadores de la empresa Mega Radio Networks se encontraban al exterior de un Little Caesars. Habían programado un enlace en vivo para regalar cortesías de pizza, cuando sicarios irrumpieron y abrieron fuego contra el local y luego ejecutaron a cuatro que trabajaban en el medio de comunicación.

Algunos intentaron refugiarse detrás de la van de Megaradio, pero fueron alcanzados y sus cuerpos quedaron cerca del estacionamiento de la pizzería localizada en Avenida Ejército y Rancho Mesteñas. Eran el locutor Allan González; Lino Flores, del área de Promociones; Armando Guerrero, gerente de Operaciones y el escolta Alex Arriaga.

La muerte de González fue lamentada de inmediato por sus compañeros, quienes recordaron largas pláticas con un locutor de personalidad persistente en la estación XHGU-FM del 105.9, o también conocida localmente como Switch.

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