La información es el arma más valiosa, a la que aspira todo capo que se precie. Contactos en el seno de las fuerzas de seguridad han sido siempre un objetivo para los grandes grupos dedicados al narcotráfico. Incluso cuando los equipos policiales consiguen mantenerse lejos de prácticas corruptas, los malos siguen persiguiendo sus objetivos. Y fijan la mirada allá donde pueden. El último ejemplo de ello acaba de trascender tras la gran operación antidroga desarrollada por el Greco Galicia. Ramón Dorgambide, histórico socio de David Pérez Lago, con una larga condena por tráfico de cocaína y episodios de ajustes de cuentas dirigidos a su propia familia en su pasado reciente, contaba con la figura de Manuel Abalo, procurador del Colegio de Pontevedra (Galicia, España), en el núcleo duro de su entramado narcocriminal.

El procurador / Diario de Pontevedra

Veremos qué resulta acreditado al final del proceso, pero las sospechas de la Policía Nacional le apuntan directamente, como mínimo, en una ocasión. Los investigadores seguían la pista de una de las embarcaciones de la organización, que había salido desde costas gallegas en dirección al Sur. En un momento dado, y tras una reunión en la que apareció el procurador, los narcos deciden detener el viaje. Sabían que habían sido descubiertos. Alguien había tenido acceso a la causa, y los indicios apuntarían, por motivos obvios, hacia Abalo.

El procurador, que fue detenido el lunes al mismo tiempo que Dorgambide y que el resto de presuntos miembros de la organización, habría sido visto en distintos puntos clave de la operativa criminal, incluidos los lugares en los que se preparaban las lanchas para su partida hacia el Sur de España. Así pues, no solo se le investiga por supuesto acceso indebido a las causas judiciales (lo que supondría un delito de revelación de secretos agravado por la profesión que desempeña), sino también por su presunta participación en actos propios del tráfico internacional de estupefacientes. Mientras, la investigación sigue plenamente activa. Los tentáculos de la red de Dorgambide llegarían mucho más lejos que los de otras redes desmanteladas recientemente, por lo que se esperan más detenidos.

Vivienda de Dorgambide / Narcodiario

Por otra parte, este miércoles se esperaba el paso a disposición del Juzgado de Instrucción 1 de Vilagarcía de Arousa de once de las personas que fueron detenidas el lunes, que en total superaron la veintena. Entre ellos se hallaban el capo Dorgambide, alias ‘El Panadero’, el procurador Abalo y el resto de implicados en los distintos escalones, la mayor parte de ellos expertos lancheros afincados en A Illa de Arousa. Al cierre de esta edición se sabía que alias ‘El Panadero’ y el procurador, alias ‘El Moro’, estaban entre los encausados que ingresaron de forma incondicional en el centro penitenciario de A Lama. Las autoridades les atribuyen la organización de un alijo que superó las cinco toneladas de hachís. 

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