José Bernabé Brizuela Meraz, la Vaca, enemigo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ingresó al penal del Altiplano, en el Estado de México, tras su recaptura en la capital del país, pues se le considera capo de relevancia como líder de los Mezcales y/o el Cártel de Independiente de Colima.

El traslado de la Vaca duró alrededor de 90 minutos, tras salir de la Fiscalía Antisecuestros de la Ciudad de México, y llegó al centro penitenciario de máxima seguridad de Almoloya de Juárez entre las 19:00 horas de este 19 de agosto. Así fue como cayó nuevamente tras las rejas, luego de ser liberado por sicarios en 2019 y desatar la narcoguerra en Colima a principios de este año.

Brizuela Meraz fue considerado jefe de plaza del CJNG desde 2010, pero cayó hasta 2013 y fue condenado a 34 años de prisión y 785 días de multa el 28 de octubre de 2016. Sin embargo, fue rescatado por sus colaboradores y regresó a la entidad que gobierna Indira Vizcaíno Silva, donde tuvo diferencias internas y difundió que le ordenaron ejecutar a la morenista, además, que el líder de las cuatro letras ya había fallecido.

Cuando la Vaca se escindió del CJNG, enero pasado, diversas narcomantas y cartulinas fueron propagadas en Colima. Su narrativa era que se apoderaría del estado y acabaría con los hermanos Aldrin Miguel Jarquín Jarquín, el Chaparro y/o Chaparrito; además de José de Jesús Jarquín Jarquín, el R32.

En los narcotextos se anunció la batalla inminente en Villa de Álvarez y la ciudad capital. Ya no se llamarían los Mezcales, referente a la pandilla surgida del barrio del mismo nombre. De ahí en adelante se autodenominaron el Cártel Independiente de Colima, desmarcándose de sus antiguos aliados del CJNG.

Las principales razones alegadas en las narcomantas indicaban que le ordenaron asesinar a la gobernadora recién electa, Vizcaíno Silva. Esos mensajes señalaron que la orden había sido recibida en una carta, el método que supuestamente utiliza Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, para comunicarse con sus socios.

Sin embargo, la Vaca y los suyos dudaron de la veracidad de esa decisión, porque significaba atentar al más alto nivel de las autoridades y la consecuencia sería una embestida con todo el peso de la Ley y no accedieron. Entonces notaron que la letra era diferente, ya no se parecía a la que escribía el Mencho en previas misivas.

Por eso se asumió que el líder del CJNG ya no estaba al frente de la organización criminal y los interesados en matar a la gobernadora de Colima fueron por parte de su yerno, Julio Alberto Castillo Rodríguez, Chorro, además de los hermanos Jarquín Jarquín. Esa desobediencia desató las diferencias entre los Mezcales y se concretó en una riña en el Cereso local el 25 de enero pasado, donde hubo nueve internos muertos.

El Cártel Independiente de Colima advirtió que si ocurría el asesinato de Indira Vizcaíno se buscaría culpar a sicarios de la Vaca. En otras narcomantas siguieron que el Mencho había muerto y la narcoguerra había comenzado.

Con esos indicios se asignó una escolta a la jefa del Ejecutivo estatal y, supuestamente, los antiguos Mezcales acusaron que se les atacaba, cuando ellos habían dado la alerta sobre intenciones del CJNG.

Esa versión siguió difundiéndose en las cartulinas, arribaron más de cinco mil agentes del Ejército, Guardia Nacional y la Marina Armada de México para combatir la pugna. Pero la Vaca no estaba en su bastión, se refugió temporalmente en la Ciudad de México, donde fue capturado por la policía local sobre la vía pública, cerca de un hotel de la colonia Anzures. Llevaba 350 dosis de cocaína y un arma corta.

Ahora será procesado, pero las respuestas violentas ya comenzaron en Colima con incendio de autos, además de balaceras a tiendas de conveniencia. Pese a que se le consideraba operador en el occidente del país, sus nexos criminales se extienden a Baja California y Michoacán.

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