La Audiencia Nacional investiga a varios vecinos de la provincia de Pontevedra (Galicia, España) como presuntos integrantes de una red internacional dedicada al tráfico de hachís a gran escala que introducía la droga por toneladas procedente de Marruecos, la almacenaba en naves en Andalucía y finalmente la transportaba hacia distintos lugares de Europa, principalmente Francia, Holanda y Alemania, donde se hallaban los clientes finales. Los gallegos, que presuntamente ejercían la labor que mejor saben hacer (transportistas) también regresarían a las Rías Baixas con parte de la mercancía ilícita, según detallan los investigadores y replica la AN en sus autos de procesamiento.

Entre los investigados de la provincia se hallan, por ejemplo, el conductor del camión en que se hallaron 705 kilos de hachís en una población de Córdoba (natural de Francia pero afincado en Tui) y al menos cuatro individuos más que partieron de la ciudad del Lérez cuando comprobaron que la dirección a la que se dirigía el citado transporte no era la pactada (Francia) y, según la investigación, se dirigió en compañía de otras personas en busca de un cargamento que, según pensaban, podría haber sido robado por otro grupo criminal. La droga había sido incautada y la Guardia Civil, con los grandes medios de los que disponía entonces en Andalucía (el ahora disuelto Ocon Sur y el apoyo de la UCO) ya pisaba los talones a toda la red delictiva.

El juez explica en su auto de procesamiento, contra el que han recurrido los pontevedreses sin éxito, que los investigados intentaban camuflar los envíos de droga entre mercancía legal, aceite en el caso de aquellos 705 kilos. En el global de la operación, con ramificaciones en Málaga (el citado alijo se cargó en una nave de Antequera) y en Barcelona, entre otras localidades, fueron incautados 1.035 kilos de hachís, dos narcolanchas de gran tamaño y varios camiones, así como turismos y furgonetas.

La red criminal, que tenía tentáculos en varios países y personas de origen árabe entre los investigados, llegó a perder hasta a tres integrantes durante el tiempo en el que fue investigada, uno de ellos en el mar y otros dos en un accidente de helicóptero que, según indicó el Instituto Armado, se produjo en el área de Sevilla. Serían personas que estarían introduciendo el hachís desde Marruecos por vía aérea, otra de las opciones de uno de los entramados más completos de cuantos estaban operativos en España hasta el momento en el que fue desmantelado.

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