Los expertos llevan años advirtiendo de la presencia de la Mafia Albanesa en las Rías Baixas (Galicia, España). Las fuerzas de seguridad y la Fundación Galega Contra o Narcotráfico han repetido en diversos foros el riesgo de que sindicatos criminales de estas dimensiones se arraigasen en la provincia. En 2022, sus peores presagios se han cumplido. Ejemplo de ello es el descubrimiento de un gran campamento para el cultivo de marihuana en Pedre (Pontevedra). Vigilancia Aduanera, la Policía Nacional y la Guardia Civil saben bien de la presencia de estas personas que, además, han diversificado sus negocios ilícitos. Una buena muestra de ello se escenificará en cuestión de días en la Audiencia Provincial de Pontevedra, en cuyo banquillo (en la Sección Segunda) se sentarán once personas, varias de ellas de origen albanés, producto de una gran operación desarrollada por los citados cuerpos policiales entre 2016 y 2018 y que ahora tendrá respuesta penal.

La Mafia Albanesa se dedica en 2022 de forma predominante a la marihuana, no solo en Galicia, sino en toda España. Eso es lo que hacía, ya en 2018, Alexander M., que, según el fiscal Antidroga, «dirigía y coordinaba la actuación del resto de investigados», concertados para el alquiler de naves industriales para la creación de plantaciones indoor de cannabis sátiva. Bajo su mando, además de dos gallegos (uno de ellos ya fallecido), contaba, indica la acusación, con dos compatriotas suyos que se encargarían de custodiar los laboratorios. SVA, Edoa y Udyco hallaron dos de ellos en su día, uno en Verín y otro en Rianxo.

En paralelo, otro ciudadano albanés diversificaba el negocio. Relacionado con el gallego fallecido anteriormente citado y con otros dos ciudadanos, Besnik S. realizaba viajes desde Mosteiro (Pontevedra) al Sur de España en busca de cargamentos de hachís. Así lo explica el fiscal, que detalla que les fueron incautados 35 kilos en uno de esos trayectos.

Por otra parte, y «en el desarrollo de la investigación sobre la actividad de acopio y comercialización de estupefacientes del investigado Alexander M.», las autoridades supieron de otra rama de la organización compuesta por dos holandeses de origen turco y dos portugueses (uno ya fallecido), dedicados a la heroína. Las actuaciones acreditaron que «actuaban de forma estable importando heroína destinada al mercado ilícito pontevedrés», droga que adquirían en Holanda, país al que viajaban en avión desde Oporto para regresar con la droga por carretera. Con un piso de seguridad en Sanxenxo en el que aguardaban los holandeses, en mayo de 2018 fue interceptado el turismo en el que
llegaban a las Rías Baixas los dos portugueses. En su interior, en el hueco del airbag, siete kilos de heroína y 20 más de sustancia para adulterarla (cafeína y paracetamol) y obtener mayores beneficios. Años después de aquello, la Justicia va a actuar. El desenlace, en la Audiencia pontevedresa.

El Código Penal vigente en España contempla penas máximas relativamente bajas para quienes dirigen redes criminales de gran calibre cuando las drogas que manejan se califican entre las que «no causan grave daño a la salud», una coletilla más que discutible del texto vigente y que, en buena parte, atrae a este tipo de mafias al país del Suroeste de Europa. Así, Alexander M. y las cuatro personas que supuestamente estaban a su servicio en la red de cultivos indoor de marihuana a gran escala se enfrentan a una pena máxima de cuatro años y medio de cárcel. El acuerdo por la vía de la conformidad parece una opción adecuada para ellos, si bien el fiscal añade una segunda petición: un año de cárcel por integración en grupo criminal.

Idénticas penas solicita provisionalmente la Fiscalía para los tres procesados por el transporte de hachís, Besnik S. y sus colaboradores, si bien en este caso no se contempla que hayan conformado un grupo criminal. Las solicitudes más elevadas se corresponden con los dos holandeses que introducían heroína, cuyo tráfico es calificado de forma más grave en el marco legal vigente. Se enfrentan a penas que suman once años de cárcel
por narcotráfico y grupo criminal.

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