Agentes de la Unidad de Investigación de la Comisaría de Igualada (Cataluña, España) detuvieron este miércoles en la población de Lloret de Mar (Girona), a tres hombres de 21, 25 y 31 años como presuntos autores de un delito contra la salud pública, un delito de defraudación de fluido eléctrico y pertenencia a grupo criminal. Los detenidos habían montado un sistema defensivo compuesto por engranajes para electrocutar a cualquier persona ajena a su centro de operaciones, ubicados en puertas y ventanas, así como otras armas artesanales para proteger su ilícito negocio.

Fruto de una investigación por salud pública, agentes de esa comisaría tuvieron conocimiento de que en un domicilio de la población de Lloret de Mar podría existir un cultivo interior de marihuana. El mismo 19 de octubre, junto con efectivos del Área Regional de Recursos Operativos de la Región Policial Central, se llevó a cabo una entrada y pesquisa en dicho domicilio, una casa a cuatro vientos, donde se localizaron 1.009 plantas de semillero de marihuana con todos los utensilios necesarios para su óptimo cultivo, y se detuvieron a tres hombres responsables de su producción. Sin embargo, la plantación tenía la acometida de la luz manipulada por uso fraudulento con el resultado de un elevado consumo de energía, consumo que se requiere por el adecuado crecimiento y cultivo de las plantas de marihuana. Los detenidos, sin antecedentes, pasaron este viernes a disposición del juzgado de instrucción en funciones de guardia de Blanes.

Los Mossos que participaron en el operativo policial observaron y detectaron varios sistemas de electrocución instalados en las entradas de las puertas y ventanas del domicilio. En todos los puntos de los accesos se había colocado una reja metálica conectada a un cable de corriente eléctrica con el objetivo de electrocutar de forma inmediata a cualquier persona ajena a la plantación que intentara acceder a ella.

Hechas las comprobaciones se pudo verificar que todas las trampas estaban activadas salvo el de la puerta de entrada, que en ese momento del registro policial, estaba desconectado. Por seguridad se procedió a la desconexión inmediata del suministro eléctrico. Se trata de unos dispositivos muy lesivos que no requieren de alta tecnificación para su montaje o instalación, y que además se aprovechan del mismo fluido eléctrico defraudado de la plantación.

Estas trampas, que están pensadas para evitar la entrada de asaltantes para sustraer la droga o de los policías que participan en dispositivos antidroga, suponen un grave riesgo para la integridad de cualquier persona que intente acceder a ella. Este actual hallazgo refleja y demuestra el alto grado de especialización que están adquiriendo las organizaciones criminales para la protección de las plantaciones de marihuana.

En la entrada y pesquisa también se intervinieron tres lanzas artesanales formadas por un palo de madera y un cuchillo pegado a uno de los extremos, probablemente fabricados como método de defensa en caso de algún asalto o la entrada de la policía.

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