Los agentes del Comando Provincial de la Guardia di Finanza y del Escuadrón de Nápoles, del Servicio Central de Investigación del Crimen Organizado y del Servicio Operativo Central de la Policía del Estado, han llevado a cabo una orden de aplicación de medidas cautelares personales emitida por el GIP del Tribunal de Nápoles, a petición del Fiscal de esa misma ciudad de la Dirección de Distrito Antimafia, contra veintiocho personas, sospechosas graves de asociación delictiva destinada al tráfico internacional de grandes cantidades de estupefacientes y blanqueo de capitales.

Las investigaciones permitieron revelar el funcionamiento de una asociación criminal, con base operativa en la provincia de Nápoles, encabezada por el conocido narcotraficante Raffaele Imperiale, dedicada a la introducción en el territorio nacional y exportación a otros países, incluida Australia de grandes envíos de cocaína. Esta operación se produce solo un mes después del último arresto del capo, que cayó en el seno de la red que dominaba la entrada de cocaína en Italia por el puerto de Gioia Tauro.

Imperiale y los miembros de su red criminal conseguían que el narcótico procedente de América del Sur, escondido en contenedores, llegase por vía marítima a los principales puertos comerciales europeos gracias a alianzas, al menos a partir de enero de 2017, con narcotraficantes sudamericanos y europeos de primer nivel.

Una vez en tierra, la droga era recogida y transportada por carretera por transportistas conformes, para ser ocultada en almacenes, escondites y escondites a disposición de la organización, en Campania, Calabria, Emilia Romagna y Lazio. Imperiale pudo ascender a un papel absolutamente principal como corredor internacional de drogas. El capo fue detenido el verano pasado en Dubái, emirato que le extraditó poco después a Italia, donde se halla recluido desde entonces.

La asociación criminal, además de tener sucursales en Europa, África y Sudamérica, ha mantenido relaciones estables con clanes de la Camorra en toda el área napolitana así como con organizaciones de tipo mafioso que operan en Calabria. Los miembros de la organización estaban en contacto constante entre sí gracias a los sistemas de comunicación encriptados.

Estas actividades han llevado a la reconstrucción completa del círculo relacional de Imperiale, no solo en Italia, al permitir identificar a los sujetos que coordinaron el manejo del dinero, dieron instrucciones a los «mensajeros» de la droga y administraron los vehículos utilizados para el transporte de drogas y dinero en efectivo y, en general, la cadena logística de apoyo a la organización.

En general, los investigadores han reconstruido, de marzo de 2020 a marzo de 2021, movimientos de cocaína por más de 7 toneladas, de las cuales 1,3 fueron incautadas en Italia y en el extranjero.

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