La Policía Nacional y la empresa tecnológica Indra han presentado un nuevo método de análisis químico que simplifica y acelera enormemente las tareas de investigación balística, gracias al uso del revolucionario sistema iForenLIBS. Cuando a finales de la pasada década se decidió limitar el uso del plomo en la fabricación de municiones por motivos medioambientales y de salud púbica, el análisis balístico se convirtió en una tarea mucho más compleja y las policías de todo el mundo se encontraron con un nuevo obstáculo en sus investigaciones.

La Policía y la empresa presentaron el nuevo procedimiento en un estudio científico que dieron a conocer ante algunos de los expertos de mayor prestigio del mundo, que se reunieron en el Congreso Anual sobre Balística y Armas de Fuego organizado en Lisboa por la Red Europea de Institutos de Ciencias Forenses (ENFSI).

Este trabajo analiza el problema planteado por cartuchos de tipo Sintox y Nontox, en los que cada fabricante ha establecido una composición de fulminante propia, en la que se sustituye el plomo por otros elementos considerados no tóxicos, pero más comunes, como son el potasio, sodio o el silicio, y que convierten el análisis químico en una tarea mucho más ardua y que exige mayores recursos.

Sin embargo, la Policía Nacional, empleando el sistema iForenLIBS de Indra, ha encontrado una nueva forma de determinar la distancia, a la que se ha disparado, mediante el análisis de un elemento común: los residuos microscópicos de cobre procedentes del latón de los cartuchos, evitando con ello tener que emplear otras técnicas más complejas y pudiendo realizar el análisis incluso sobre prendas cubiertas de restos biológicos.

Todo ello ha sido posible gracias a la extraordinaria sensibilidad del sistema iForenLIBS de Indra, que está preparado para analizar partículas de cualquier elemento químico del tamaño de una micra, la milésima parte de un milímetro, de forma muy rápida, así como a todo el trabajo de investigación desplegado por la Policía Nacional en la resolución de multitud de casos.

El sistema, que basa su funcionamiento en las técnicas de Espectroscopia de Plasma Inducida por Láser (LIBS), también puede ayudar a determinar el ángulo de entrada y trayectoria de la bala analizando los restos depositados alrededor del orificio de entrada. Es en definitiva como si se trasladasen a la escena del crimen capacidades que hasta ahora solo se podían encontrar en un gran laboratorio. Se puede analizar así un gran número de pruebas de forma sencilla y contar con los primeros resultados en el propio lugar de los hechos, ayudando a que la investigación avance desde el primer momento.

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