Agentes de la Guardia Civil han logrado desmantelar, en el marco de la operación Skull, una organización delictiva dedicada a la introducción, adulteración y distribución de sustancias estupefacientes que utilizaba un piso en Getafe (Madrid) para cocinar éxtasis, almacenarlo y prepararlo para su distribución, que en la mayor parte de los casos estaba dirigida hacia el extranjero, en Colombia. Efectuaban envíos de droga en forma de calaveras de distintos colores.

La operación se ha saldado con la detención trece personas, tres de ellas por parte de la Policía Nacional Colombiana en el país sudamericano, gracias a la colaboración de Interpol, y se ha investigado a una decimocuarta entre los que se encuentran los cabecillas, captadores, el ‘químico’ y los encargados de la introducción así como del envío de las sustancias fuera de nuestro país.

 

Los agentes que han desarrollado la investigación iniciaban las labores de vigilancia el pasado mes de marzo, tras lograr interceptar una partida de éxtasis con destino a Colombia. Esta intervención provocó un estudio exhaustivo sobre otras partidas comerciales, lo que les permitió focalizar sus pesquisas en varias personas que se encargaban de realizar los envíos fueras de España y cuyo destino preferente era Colombia, pero también se ha detectado alguna partida a Argentina. A partir de este momento, los esfuerzos de los investigadores se centraron en identificar a todo el entramado delincuencial, lo que les llevó a localizar el posible punto de partida y lugar donde se ha localizado el laboratorio, un piso situado en Getafe, si bien contaban con dos viviendas donde también se han intervenido efectos relacionados con el tráfico de drogas.

El piso de Getafe era el lugar que servía de almacén para las sustancias precursoras y donde se almacenaban los moldes que se utilizaban para introducir el éxtasis líquido que luego sería sacado de nuestro país como partida comercial y cuyo destino sería Sudamérica. En este lugar habitaba el cabecilla, que además es el ‘cocinero’, junto a su mano derecha y su mujer, esta última encargada de la contabilidad de la organización.

Otro envío / Guardia Civil

En la localidad del Pozo (Guadalajara) tenía fijada su residencia el responsable de dar seguridad al entramado. En el registro domiciliario de este individuos se intervinieron dos armas municionadas, más de 5.200 gramos de marihuana y dinero en efectivo. Otro de los lugartenientes de la organización residía en la localidad toledana de Seseña, aquí se fraguaban los envíos, este individuo tenía en su poder pasaportes colombianos falsificados además de pequeñas cantidades de cocaína y éxtasis. En los registros también se han intervenido numerosos teléfonos móviles.

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